Actualidad

Las bolsas emergentes superan a Wall Street con una rentabilidad del 20% y una valoración con descuento del 50%

En un contexto marcado por tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y presiones inflacionarias en las principales economías mundiales, los mercados bursátiles emergentes están protagonizando una de las mejores actuaciones del año. El índice MSCI Emerging Markets acumula un avance del 20% en lo que va de ejercicio, duplicando los rendimientos del MSCI USA, que registra un 10%. Lo más llamativo es que esta sobresaliente performance se produce mientras estos mercados cotizan con un descuento cercano al 50% respecto a la bolsa estadounidense.

Según datos de Bloomberg, el PER (ratio precio-beneficio) para los próximos doce meses del índice de mercados emergentes se sitúa en 10 veces, mientras que el selectivo estadounidense alcanza un múltiplo de casi 20 veces. Esta divergencia en valoraciones, combinada con el fuerte impulso alcista, convierte a los emergentes en una propuesta cada vez más atractiva para inversores que buscan oportunidades de valor con potencial de crecimiento.

Un potencial alcista que casi duplica al de Estados Unidos

El consenso de analistas recopilado por Bloomberg otorga a los mercados emergentes un potencial de revalorización cercano al 40% para los próximos meses, prácticamente el doble del 20% que estiman tanto para el MSCI USA como para el MSCI World. Esta proyección refleja la confianza de los expertos en que el crecimiento de beneficios empresariales en estas geografías continuará superando al de las economías desarrolladas.

Desde BlackRock subrayan que el argumento fundamental para invertir en renta variable emergente se ha fortalecido considerablemente: el crecimiento de los beneficios empresariales es excepcional, mientras que las valoraciones permanecen muy por debajo de las estadounidenses. Aunque factores como la fortaleza del dólar y las mayores entradas de capital internacional favorecen estas inversiones, la clave de su éxito radica en su posicionamiento estratégico dentro de la revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial.

Exposición privilegiada a la cadena de valor de la IA

A pesar de que las subidas generalizadas en renta variable emergente no provienen de una única fuente, todas están relacionadas con lo que los analistas denominan «escasez vinculada a la IA». Corea del Sur y Taiwán se han consolidado como centros neurálgicos de las cadenas de suministro de semiconductores, memoria y hardware necesarios para el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial. Por su parte, Latinoamérica ofrece los recursos naturales y el espacio físico indispensable para sostener la expansión de esta tecnología.

Los expertos de BlackRock advierten que, con el tiempo, unos modelos más económicos y una mayor comoditización podrían modificar hacia dónde se dirigen los beneficios derivados de la IA. Por ello, recomiendan adoptar un enfoque selectivo y dinámico, en lugar de asumir que los ganadores actuales mantendrán su liderazgo en el futuro. Esta visión es compartida por Pruksa Iamthongthong, directora de inversión senior de renta variable asiática de Aberdeen Investments, quien destaca que estos mercados ofrecen una combinación poco habitual de crecimiento y valor que resulta especialmente atractiva para inversores con horizontes a largo plazo.

Motores estructurales más allá de la tecnología

Además de la exposición a la inteligencia artificial, existen otros factores estructurales que impulsan el atractivo de los mercados emergentes. La seguridad energética se ha convertido en una prioridad estratégica para muchas naciones en desarrollo, lo que está generando importantes flujos de inversión en infraestructuras y proyectos de energías renovables. Paralelamente, el consumo interno se consolida como el principal motor de crecimiento económico en estas regiones, impulsado por el aumento de las clases medias y la mejora de los niveles de vida.

El equipo de inversión de AllianceBernstein subraya la importancia de mantener una visión amplia al apostar por mercados emergentes. El potencial de rendimiento de la renta variable se nutre de economías en distintas etapas de desarrollo, con marcos regulatorios y trayectorias de crecimiento diversos. Precisamente esta diversidad, argumentan, puede ayudar a reducir la volatilidad y mejorar las perspectivas de crecimiento en horizontes temporales más largos, particularmente si la inversión en inteligencia artificial experimenta algún tropiezo o corrección.

La brecha de rentabilidad más amplia del año

La diferencia de rentabilidad entre mercados emergentes y Wall Street alcanzó su punto máximo en junio, cuando la brecha llegó a superar los 20 puntos porcentuales. Aunque posteriormente se ha estrechado hasta los actuales 10 puntos, la tendencia sigue favorable para los emergentes. Este comportamiento resiliente es especialmente destacable considerando que se produce en un entorno de incertidumbre sobre los precios de la energía y sus posibles efectos sobre la inflación global.

Los analistas coinciden en que la capacidad de los mercados emergentes para desligarse de las caídas generalizadas en otras geografías refleja una madurez creciente y una diversificación de sus economías. Ya no dependen exclusivamente de las materias primas o de la demanda externa de los países desarrollados, sino que han desarrollado sectores tecnológicos, industriales y de servicios cada vez más sofisticados y competitivos a nivel global.

En clave: Por qué importa

La sobresaliente actuación de los mercados emergentes en el contexto actual representa una oportunidad de inversión que combina valor y crecimiento, una combinación inusual en los mercados desarrollados. Con un descuento del 50% en valoración respecto a Wall Street y un potencial alcista que casi duplica al estadounidense, estos mercados ofrecen un perfil de riesgo-retorno atractivo para inversores dispuestos a diversificar geográficamente sus carteras. Su posicionamiento estratégico en la cadena de valor de la inteligencia artificial, junto con motores de crecimiento estructurales como el consumo interno y la transición energética, sugieren que esta tendencia podría mantenerse en el medio plazo. Para los ahorradores que planifican su jubilación a largo plazo, considerar una exposición moderada a estos mercados podría contribuir a mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo de sus planes de ahorro e inversión.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba